Proteger la piel es una de las tareas más importante que debemos conseguir para cuidar de la salud, ya que es el órgano más grande que tenemos en el cuerpo. Para ello, es importante defenderla de todos los factores externos que la pueden dañar.
Cada vez más personas son conscientes de la necesidad de usar protector solar, pero muchas siguen cometiendo errores que reducen significativamente su eficacia. Aplicar poca cantidad, olvidarse de ciertas zonas cruciales de la piel o no reaplicarlo con la frecuencia adecuada son algunos de los errores más habituales.
Para poder proteger la salud general de la piel y prevenir quemaduras, es esencial elegir un buen protector solar y también saber cuándo aplicarlo y cuánto utilizar.
Conocer cómo aplicar correctamente el protector solar no solo ayuda a prevenir quemaduras solares, sino que también protege la piel frente a los daños provocados por la exposición acumulada al sol. En este texto te explicamos por qué es tan importante la protección solar y cómo utilizarla para disfrutar del verano de forma más segura.
¿Por qué es importante usar protector solar?
La piel es el órgano más grande del cuerpo, y cuidarla es esencial si queremos gozar una buena salud general. Durante el verano y los días que hace mucho sol, la radiación ultravioleta puede provocar daños en la piel.
Durante los meses de verano, la radiación ultravioleta alcanza niveles especialmente elevados. Una exposición excesiva al sol puede provocar quemaduras, irritación y deshidratación de la piel. Sin embargo, los efectos más preocupantes suelen aparecer con el paso del tiempo, ya que puede causar alteraciones cutáneas a largo plazo.
Numerosos estudios relacionan gran parte de los signos visibles de envejecimiento con la exposición acumulada al sol a lo largo de los años. Por ello, utilizar un protector solar minimiza los efectos de la radiación, y mantiene una piel sana durante mucho más tiempo.
La piel absorbe todo lo que ponemos en ella, por lo que también resulta muy importante prestar atención a los ingredientes que contiene el protector solar que utilizamos. En Banbu, todas nuestras cremas de sol están formulados con ingredientes naturales altamente efectivos y pensados garantizar una alta protección, además de tener un SPF50+ y filtro mineral.
Cómo aplicar correctamente el protector solar
Además de elegir un protector solar que esté libre de tóxicos y de disruptores endocrinos, la forma en la que se aplica es también muy importante para garantizar su efectividad. A continuación, compartimos los pasos que te ayudarán a conseguir una protección eficaz durante todo el verano:
Aplicar el protector solar antes de la exposición al sol
Uno de los errores más frecuentes es aplicar el protector cuando ya estamos instalados y llevamos un rato en el lugar donde vamos a tomar el sol. Lo recomendable suele ser aplicar la crema entre 15 y 30 minutos antes de la exposición.
Cuando la aplicamos un poco antes, estamos dando a nuestra piel el tiempo necesario para que el producto pueda distribuirse y nos proteja por completo de manera uniforme desde el primer momento.
Utilizar la cantidad adecuada
Aplicar poca cantidad de protector solar es probablemente el error más frecuente y uno de los que más reduce su eficacia. El desconocimiento hace que mucha gente utilice menos protector solar del necesario, lo que puede reducir la efectividad del mismo.
Para alcanzar el nivel de protección indicado es necesario aplicar una cantidad suficiente de producto. Como referencia, más o menos necesitaríamos para el cuerpo entre 30 y 40 mililitros para cubrirlo entero, lo que equivale aproximadamente a un vaso de chupito lleno. Para el rostro, lo necesario suelen ser dos dedos llenos de crema.
Cubrir las zonas más expuestas
Al aplicar protector solar muchas personas se centran demasiado en brazos, piernas y rostro, dejando sin aplicar la suficiente cantidad de crema en zonas como espalda, pecho o muslos. Estas zonas quedan desprotegidas y, por lo tanto, expuesta a la radiación solar.
Algunas de las zonas que se suelen olvidar con más frecuencia son el cuello, los empeines, la línea del bikini o la nuca. Prestar atención a estas zonas ayuda a conseguir una protección más completa.
Extender el producto de forma uniforme
Para que la protección sea óptima, el producto debe distribuirse de manera homogénea por toda la superficie de la piel.
Es importante aplicar la cantidad adecuada en cada zona. No sirve de nada aplicar una gran cantidad en una zona y dejar otras descubiertas. Lo ideal es extenderlo suavemente hasta que forme una capa uniforme y continua.
¿Cada cuánto tiempo hay que reaplicar el protector solar?
Todavía existe la creencia de que una única aplicación por la mañana es suficiente para protegernos durante todo el día. Sin embargo, esto no es así. Hacer reaplicaciones del protector solar es uno de los aspectos más importantes para garantizar conseguir una buena protección.
Existen cremas de sol que son resistentes al agua y también al sudor, pero es muy complicado que se mantengan intactos durante todas las horas que se pasan al aire libre. El roce con la ropa, la arena o los baños pueden hacer que la protección disminuya progresivamente.
Todo esto hace que se recomiende reaplicar el protector solar cada dos horas si se va a estar expuesto de manera directa al sol. Si se realizan actividades físicas intensas al aire libre, también se recomienda volver a aplicarlo en el cuerpo al terminar.
Es importante recordar que reaplicar no significa que la crema haya desaparecido por completo, sino que es importante porque ayuda a mantener el nivel de protección necesario.
Beneficios de usar protector solar correctamente
Incorporar la protección solar a la rutina diaria aporta múltiples beneficios para la salud de la piel, especialmente en verano cuando pasamos más tiempo al aire libre y la exposición que tenemos al sol es directa.
Aunque muchas veces hablamos del largo plazo, una de las mayores virtudes de aplicarse crema de sol es evitar las quemaduras en el cuerpo. Quemarse es una respuesta inflamatoria de la piel frente al exceso de radiación ultravioleta. Además del dolor y las molestias que provocan, las quemaduras pueden aumentar el daño acumulado en la piel con el paso del tiempo.
Utilizar una buena crema de sol también reduce el envejecimiento prematuro, ya que previene la aparición temprana de arrugas y líneas de expresión. Las personas que desarrollan manchas solares con facilidad también pueden beneficiarse del uso del protector solar.
Sin embargo, más allá de lo estético, proteger la piel frente a la radiación solar ayuda a que esté más sana al reducirse los daños acumulativos producidos por la exposición continuada al sol.

¿Hay que usar protector solar todos los días?
Una pregunta muy frecuente es si debemos de aplicarnos protector solar todos los días. Aunque la gran mayoría de personas lo asocian únicamente a días muy soleados y calurosos, se recomienda utilizar la protección, al menos la facial, de forma diaria.
La exposición solar puede producirse también durante actividades cotidianas como caminar, practicar deporte o sentarse en una terraza. Por este motivo, aplicar protector solar facial cada mañana puede convertirse en uno de los hábitos más sencillos y efectivos para cuidar la piel a largo plazo.
Aplica correctamente tu crema de sol para aumentar sus beneficios
Saber cómo aplicar correctamente el protector solar es tan importante como elegir un producto adecuado para tu tipo de piel. Utilizar la cantidad necesaria, aplicarlo antes de la exposición solar, cubrir todas las zonas expuestas y reaplicarlo periódicamente son pasos fundamentales para conseguir una protección eficaz.
Cada vez somos más conscientes de que utilizar protección solar no solo ayuda a prevenir las quemaduras, sino también contribuye a reducir el envejecimiento prematuro y cuidar la salud de la piel a largo plazo.
Si quieres tener una piel sana, protegida y cuidada en verano, aplica tu crema de sol siguiendo estos consejos. Incorporar este hábito a la rutina es una de las mejores inversiones en salud que se pueden hacer.