Elegir un champú parece una tarea sencilla, pero si estás buscando uno que no incluya en su formulación ningún ingrediente que sea tóxico o que pueda resultar dañino para la salud, puede volverse complicado. Muchos champús prometen dar al pelo más hidratación, volumen, brillo o reparación, pero ¿alguna vez te has parado a pensar qué hay realmente detrás de esas afirmaciones?
Para conocer qué contienen realmente los productos capilares, debes fijarte en su INCI. Saber qué ingredientes lo componen es el primer paso para elegir el champú más adecuado para tu tipo de pelo. En este texto te contamos qué ingredientes debería incluir tu champú, cuáles debes evitar y por qué deberías fijarte en las sustancias que lo componen antes de comprar.
¿Qué hace que un champú sea realmente bueno?
Un buen champú debe limpiar el pelo en profundidad e hidratarlo, a la vez que se respeta su equilibrio natural. Debe eliminar el exceso de grasa, el sudor y la contaminación que se acumula en el día a día, pero sin alterar la barrera protectora del cuero cabelludo ni hacer daño a la piel.
Otra de las características que hace que un champú sea bueno es que se adapte a las necesidades de tu cuero cabelludo. Si tu pelo es rizado, graso, seco o está dañado, asegúrate de buscar un champú que responda y sirva para solucionar estos problemas. El cabello tendrá así un aspecto mucho más sano, fuerte y brillante.
No obstante, la característica más importante de todas es su composición. Muchos champús convencionales contienen ingredientes tóxicos que no solo son dañinos para el cuero cabelludo, sino que también pueden tener repercusión en la salud general del cuerpo.
Los ingredientes que componen el champú son lo que lo hacen realmente bueno. Por ello, es necesario fijarse en su formulación y comprobar siempre que no haya tóxicos ni disruptores endocrinos, que son sustancias capaces de alterar el correcto funcionamiento del sistema hormonal de nuestro cuerpo.
Ingredientes que debería tener un champú natural
Cada fórmula es diferente y pensada para poder cuidar un tipo de cabello. Sin embargo, existen ingredientes generales que siempre suelen aportar beneficios reales al pelo y al cuero cabelludo. Alguno de ellos son los siguientes:
- Tensioactivos vegetales: son los responsables de la limpieza del cabello. En champús convencionales encontramos sulfatos agresivos, que pueden dañar la capa protectora del pelo. Por eso, incorporar tensioactivos suaves de origen vegetal hará que se elimine la suciedad, pero siempre respetando la hidratación necesaria del cuero cabelludo. No todos los sulfatos son iguales, y en tu champú deberías incluir solo aquellos que no sean agresivos, pero sí naturales.
- Ingredientes hidratantes: el cabello necesita mantener un buen nivel de hidratación para conservar su elasticidad y evitar el encrespamiento. Algunos ingredientes que pueden conseguir esto son la Betaína, glicerina vegetal o aloe vera, ya que ayudan a retener agua en la fibra capilar y contribuyen a que el cabello se vea más suave y flexible.
- Aceites y mantecas vegetales: aportan nutrición, suavidad y ayudan a proteger la fibra capilar frente a las agresiones externas. Dependiendo de la fórmula y del tipo de pelo al que vaya destinado, pueden encontrarse ingredientes como aceite de jojoba, coco, ricino, oliva o manteca de karité, todos ellos conocidos por sus propiedades acondicionadoras que mejoran la elasticidad del cabello y reducen el encrespamiento.
- Proteínas vegetales: es uno de los grupos de ingredientes más interesantes y que nunca puede faltar, aunque también es de los menos conocidos. Muchas plantas contienen compuestos con propiedades calmantes, antioxidantes o equilibrantes, que refuercen la estructura de la fibra capilar. Algunos champús contienen proteína de trigo, avena, soja o arroz. Especialmente en cabellos dañados, utilizar estos ingredientes puede marcar una gran diferencia.

Ingredientes que conviene evitar en un champú
Algunos componentes afectan a la salud. Son nocivos y agresivos, y no se deberían usar si lo que realmente quieres es cuidar tu pelo.
- Sulfatos agresivos: los sulfatos potentes pueden eliminar una cantidad excesiva de grasa en el cuero cabelludo. Esto puede hacer que el pelo se encuentre más seco, irritado o áspero. Existen alternativas más suaves que limpian eficazmente respetando más el equilibrio natural del cabello.
- Siliconas: ingrediente muy dañino tanto como para la salud del pelo como para el organismo en general. Puede acumulare sobre la fibra capilar, dificultando que los tratamientos penetren.
- Fragancias sintéticas: pueden provocar sensibilidad en personas con el cuero cabelludo reactivo. Las fórmulas naturales, en cambio suelen optar por perfumes naturales que no tienen resigo de irritación.
- Parabenos: irritan el cuero cabelludo y hacen que el pelo pierda brillo. Son disruptores endocrinos, por lo que pueden afectar al correo funcionamiento del sistema hormonal. También puede hacer que se caiga más el pelo.
¿Cómo saber si un champú es realmente natural?
Para poder reconocer un champú verdaderamente natural, necesitas comprobar su INCI. Este es un listado en el que se encuentran todos los ingredientes que componen un cosmético.
Revisar la lista de ingredientes te ayudará a descubrir si el producto que estás utilizando es o no es natural y saludable. Fíjate en los primeros ingredientes que aparecen, puesto que son los principales que componen la fórmula.
Además, una marca comprometida con la cosmética natural suele ofrecer información clara sobre el origen de sus ingredientes y la filosofía con la que desarrolla sus productos.
En Banbu contamos con champús naturales para todos los tipos de cabello. Están formulados con los mejores ingredientes, son naturales y respetan la salud. Su uso garantiza tener un pelo mucho más sano, brilloso e hidratado. Todo esto es especialmente importante en verano, época donde el pelo suele dañarse más.
Elegir un buen champú es cuidar la salud de tu cabello
El champú es el primer paso de cualquier rutina capilar y tiene un impacto directo sobre el estado del cuero cabelludo. Elegir una fórmula respetuosa, con ingredientes de calidad y adaptada a las necesidades de tu piel puede marcar la diferencia entre un cabello apagado, seco o encrespado y un cabello más sano, equilibrado y fácil de cuidar.
Dedica unos minutos a leer el INCI para descubrir cuáles son los ingredientes que componen el champú que utilizas. Este simple gesto determinará la manera en la que cuidas y proteges tu cabello y la salud general de tu cuerpo.