La piel de la cara suele ocupar un lugar protagonista en nuestra rutina de cuidados. En ella aplicamos limpiadores, sérum y cremas para dejar el cutis perfecto y poder lucir un rostro sano y luminoso. Sin embargo, hay una zona que es mucho más sensible que el resto, y que muchas personas no protegen de la manera que deberían, los labios.
Aunque forman parte del rostro, los labios tienen unas características que los hacen especialmente delicados frente a las agresiones externas. Por eso, cuando bajan las temperaturas, hace viento, se producen cambios en la humedad o pasamos tiempo expuestos al sol, es habitual notar tirantez, sequedad, descamación e incluso pequeñas grietas si no se cuidan correctamente.
Proteger los labios puede ser mucho más sencillo de lo que parece. Basta con incorporar un buen bálsamo labial a la rutina y seguir una serie de consejos para mantenerlos hidratados por más tiempo. Pero, ¿por qué se resecan los labios realmente? En este artículo te contamos todo lo que debes saber para cuidar tus labios y mantenerlos sanos durante todo el año.
¿Por qué se resecan los labios?
Los labios son especialmente vulnerables a las condiciones externas porque su piel es más fina y tiene menos capacidad para protegerse frente a las agresiones. Por eso, factores como el frío, el viento, los cambios de humedad o el sol pueden hacer que pierdan confort.
Los labios se suelen resecar con facilidad y por diversos motivos. En la mayoría de ocasiones, que los labios se agrieten no se debe a una única causa, sino que es la consecuencia de un cúmulo de variables. Las condiciones ambientales, determinados hábitos y la propia estructura de los labios pueden favorecer que pierdan hidratación y se sientan más secos.
Uno de los principales motivos que provocan que los labios se resequen es el frío y el viento. Hay que destacar que, dentro del rostro, la piel de los labios es más fina que el resto. Por ello, cuando las temperaturas comienzan a bajar, es normal notar tirantez, descamación y pequeñas grietas.
Los cambios en la humedad también pueden hacer que los labios se agrieten. Si pasamos tiempo en un ambiente demasiado seco, los labios pueden resentirse.
Otro factor muy frecuente es la exposición al sol. La radiación solar está siempre presente, incluso en días nublados. Por ello, es importante proteger los labios con un bálsamo cuando vayamos a pasar tiempo al aire libre.
Algunos hábitos cotidianos también pueden empeorar la sequedad de los labios. Por ejemplo, morderse o arrancar pequeñas pieles cuando aparecen los primeros signos de deshidratación puede irritar la zona.
Sin embargo, la causa más común que daña a los labios es utilizar cosmética que esté formulada con ingredientes dañinos para la salud. Además de fijarse en la textura o el aroma de los productos que nos aplicamos en el día a día, también resulta importante tener en cuenta su composición, ya que lo que aplicamos en los labios puede afectar a la salud general del organismo.
Cuando estos factores se mantienen en el tiempo, la sequedad puede empeorar hasta convertirse en descamación o pequeñas grietas, lo que resulta especialmente molesto ya que es una zona expuesta al hablar, comer y beber.
No hace falta esperar a que los labios estén completamente agrietados para empezar a cuidarlos. Incorporar un bálsamo a la rutina puede protegerlos y ayudar a que se mantengan suaves durante más tiempo.
¿Cómo evitar los labios secos y agrietados?
No siempre podemos evitar el frío, el viento, el sol o los ambientes secos, pero sí podemos proteger nuestros labios para reducir su sequedad y mantenerlos suaves. Incorporando pequeños hábitos será mucho más sencillo.
Uno de los gestos más sencillos para cuidar los labios es utilizar un bálsamo labial de forma habitual, especialmente cuando están expuestos a factores climáticos externos que los puedan dañar.
Sin embargo, es importante destacar que no todos los bálsamos labiales son iguales. Revisar los ingredientes en este tipo de productos cosméticos es esencial, ya que ayuda a saber qué estamos aplicando sobre esta zona tan delicada. Si contiene ingredientes tóxicos, podría llegar a causar el efecto contrario y secar más los labios.
Ingredientes como el aceite de coco, jojoba, oliva o la manteca de karité ayudarán a hidratar en profundidad los labios, además de actuar como dermoprotectores. En Banbu contamos con diferentes bálsamos de labios, algunos con color y otros sin color, para que cada persona pueda elegir el que mejor le encaje. Todos ellos formulados únicamente con activos naturales y con propiedades regenerantes para reparar el daño causado por el frío, viento, calor…
Además de protegerlos con bálsamo, dejar otros hábitos que pueden hacer que se dañen es fundamental. Lamer los labios constantemente o arrancar las pieles puede irritar la zona y empeorar las molestias. Si notas descamación, evita tirar de las pieles y deja que los labios se recuperen con ayuda de una rutina de cuidado.

¿Cuándo aplicar el bálsamo labial?
Saber cuándo se debe aplicar el bálsamo de labios es uno de los puntos más importantes para protegerlos. Aunque no existe una única frecuencia que funcione para todo el mundo, si hay ciertas características observables que suponen el momento perfecto para aplicar este producto.
Lo primero, es necesario observar las necesidades que tienen los labios. No hace falta esperar a tener los labios secos o agrietados para utilizar un bálsamo. De hecho, incorporarlo a nuestra rutina puede ayudarnos a mantenerlos suaves y a protegerlos frente a las condiciones que favorecen la sequedad.
Puedes aplicar el bálsamo cuando empieces a notar tirantez o sequedad, pero también antes de exponerte a factores que puedan favorecerla, como el frío, el viento, el sol o un ambiente especialmente seco. Por ello, cada vez más personas se lo aplican por las mañanas y lo llevan encima durante el resto del día, por si necesitan una reaplicación.
La época del año en la que estemos no importa tanto como puede parecer, ya que los labios necesitan cuidados durante todo el año. Hay factores que pueden favorecer la sequedad en los meses más fríos, pero el sol, el calor y los ambientes secos también pueden afectar durante el resto del año.
Labios hidratados durante todo el año
Los labios están expuestos cada día a factores que pueden favorecer su sequedad, y no deberíamos esperar a que aparezcan grietas para empezar a cuidarlos.
Mantener unos labios suaves y confortables no requiere una rutina complicada, simplemente se trata de utilizar un bálsamo labial que esté formulado con ingredientes pensados para proteger la piel y no dañarla más.
Incorporando pequeños productos en las rutinas diarias, la salud general de nuestro organismo mejorará. Comienza a tomar conciencia sobre lo que te aplicas en los labios y en la piel.