KIDS
Cosmética natural para niños y bebés
La piel de los niños es más fina y reactiva, y muchos padres buscan productos sin ingredientes agresivos para el baño, los dientes o los primeros desodorantes. En esta colección reunimos cosmética natural para niños con fórmulas suaves, ecológicas y veganas.
- Bebés: champú-gel KALM, leche corporal DREAM, crema para el culito LUA y pack bebé.
- Higiene dental: cepillo de dientes de madera infantil con cerdas extrasuaves y pasta de dientes SPRING y SUMMER en pastillas y en polvo.
- Desodorante para niños y adolescentes: fórmulas para piel sensible, sin aluminio y sin bicarbonato, como SILVER TOUCH y SILVER SEA.
- Pelo y piel: champús sólidos y líquidos suaves, jabón EMPATHY, mousse facial KADIA, esponjas konjac y bálsamos labiales.
Para los más pequeños, mira la colección de bebé.
- Características
- Más relevantes
- Más vendidos
- Alfabéticamente, A-Z
- Alfabéticamente, Z-A
- Precio, menor a mayor
- Precio, mayor a menor
- Fecha: antiguo(a) a reciente
- Fecha: reciente a antiguo(a)
Preguntas frecuentes
¿Qué hay en esta colección?
Una selección de nuestra gama que encaja bien en niños y adolescentes: champús suaves, jabón de ducha, dental, los primeros desodorantes, bálsamos labiales y la línea de bebé. No son productos distintos rebajados para niños: son los mismos, elegidos porque su fórmula es suficientemente suave.
¿A partir de qué edad?
Depende del producto y conviene mirarlo uno a uno. KALM y DREAM desde el primer día; el champú NUVÉ, a partir de los 3 años; el resto de la gama, cuando el niño ya usa productos de adulto. Ante una duda concreta, su pediatra.
¿Cuándo empieza a hacer falta un desodorante?
Con la pubertad, cuando las glándulas apocrinas se activan y el sudor empieza a oler; suele ser entre los 9 y los 13 años, y varía mucho. Para esa primera vez recomendamos la fórmula de piel sensible, SILVER TOUCH, y sobre todo un desodorante sin sales de aluminio: no bloquea la sudoración, actúa sobre las bacterias que generan el olor. Lo explicamos en por qué evitar el aluminio en tu desodorante.
¿Qué pasta de dientes le pongo? ¿Y el flúor?
Aquí toca ser claros: la pauta de flúor en niños la marca su odontólogo en función del riesgo de caries, y es una decisión clínica, no cosmética. Nuestras pastas son sin flúor, así que si os han indicado una pauta concreta, seguidla. El formato en pastilla sí tiene una ventaja práctica con niños: la dosis va medida y no hay manera de ponerse de más.
¿Hay cepillo de dientes infantil?
Sí, el cepillo de madera infantil con cerdas extrasuaves, de cabezal más pequeño. Un apunte útil: hasta los 7 u 8 años conviene que un adulto repase el cepillado, porque la destreza para llegar a todas las caras del diente llega más tarde de lo que parece.
Los bálsamos con color, ¿pintan mucho?
No, y preferimos decirlo antes de que lo compres: dan un velo de color natural, tipo tinte de labios, no la cobertura de una barra de labios. Quien busca color intenso o larga duración se lleva una decepción; quien busca hidratación con un toque de color, acierta. Son recargables en pack y la idea es reaplicar a lo largo del día.
¿Por qué cuidar la composición justo a estas edades?
Porque la infancia y la pubertad son ventanas en las que el sistema hormonal está en pleno desarrollo, y varios ingredientes habituales en cosmética convencional están señalados como posibles disruptores endocrinos. No se trata de alarmarse, sino de reducir exposición innecesaria en productos de uso diario. Lo desarrollamos en todo lo que necesitas saber sobre los disruptores endocrinos.
A mi hijo adolescente le está saliendo acné
Lo primero, no atacarlo con productos agresivos: limpiar de más o con fórmulas fuertes daña la barrera y la piel responde con más sebo. Una limpieza suave como KADIA, hidratación ligera y protección solar bastan como base. Te damos las pautas en cómo cuidar la piel del rostro en la adolescencia, y si el brote es persistente o doloroso, al dermatólogo.
¿Y para el sol?
Solar Baby & Kids SPF 50, con óxido de zinc no nano como único filtro. Dos avisos prácticos: la mayoría de la gente aplica menos de la mitad de lo necesario, y hay que renovar cada dos horas y después de cada baño. Lo detallamos en cómo aplicar correctamente el protector solar.