Exfoliación física o química: ¿cuál elegir? La exfoliación física retira las células muertas por fricción, con gránulos, esponjas o cepillos; la química lo hace con ácidos (AHA, BHA) o enzimas que deshacen la unión entre esas células, sin necesidad de frotar. Ninguna es mejor para todo el mundo: la elección depende de tu tipo de piel, de lo sensible que sea y de cómo vayas a usarla. Si tienes rosácea, dermatitis o acné, consulta con tu dermatólogo antes de empezar.
¿Por qué dejamos de lado los “mejunjes”?
Exfoliación por allí, exfoliación por allá, usa un ácido, haz tu propia mascarilla casera... No se sabe en qué momento de la historia el cuidado de la piel pasó a ser un escape room con miles de herramientas.
Si piensas que una buena rutina de higiene facial, o skin care, necesita bastantes tipos de productos en una sola aplicación, estás equivocada. Lo que sí suele necesitar una buena limpieza es una exfoliación adecuada, que ayuda a mantener los poros limpios y la textura de la piel más uniforme.
¿Te han explicado bien qué son los poros y por qué debes mantenerlos limpios? Seguro que solo tienes la ligera idea de que en la cara se acumula restos de sebo y de células muertas. Pero la importancia de esta limpieza está realmente en el comportamiento de tu tipo de piel.
¡Más abajo te explicamos todo!
La renovación celular
¿Qué son los poros y cómo influyen en la piel?
Los poros son aperturas que liberan sudor y sebo, sobre todo en las áreas grasas de la cara, como la nariz y la barbilla. En la piel se lleva a cabo un proceso de renovación celular, donde las células muertas de la piel van apareciendo sobre la epidermis. Por otra parte, las nuevas que se van regenerando se quedan debajo de ella.
Estos nos ayudan a transpirar y nos refrescan, por lo que el aspecto sano que tiene o deja de tener tu piel depende de tus poros. El sebo que producen, es decir esa sustancia aceitosa hidratante, mantiene tu piel suave y flexible. Así como tiene sus propiedades beneficiosas, si no se cuidan conlleva a consecuencias a corto y largo plazo.
¿Por qué se acumulan células muertas y sebo?
El exceso de sebo se mezcla con las células muertas obstruyendo los poros de manera que se pueden agrandar y ser más visibles. Pues de los 0,2 milímetros cuadrados aproximadamente que miden los normales, pueden agrandarse incluso 3 veces más. Por lo que si están sucios también se puede ver a simple vista la suciedad que se acumula en ellos.

INTERESANTE: La palabra "exfoliación" hace referencia a exfoliare del latín que significa deshojar, es decir, quitar capas de la piel.
Factores que agravan el estado de la piel
Existen distintos factores que afectan a la obstrucción de los poros aparte del sebo y las células muertas:
- Maquillaje: se va acumulando en los poros con el trascurso del tiempo, es esencial desmaquillarse.
- Contaminación: en el ambiente existen partículas que se van acumulando en la piel. Estos agentes externos pueden irritarla también, por lo que es importante limpiar bien los poros.
- Tipo de piel: la genética es irremediable, sin embargo, puedes centrarte en el tipo de piel que tienes y así poder controlar la obstrucción de los poros. Si tienes la piel grasa seguramente tengas los poros más abiertos que las demás personas, pues al acumularse el sebo van expandiéndose. ¡No te preocupes! Si aprendes a limpiarlo bien se verán disminuidos.

Una parte importante de los poros son los filamentos sebáceos, donde hay un cabello y por donde sale el sebo de las glándulas sebáceas. Cuando se obstruyen producen granitos, puntos negros o puntos blancos que cuando desaparecen pueden dejar marca. Estos se ven vulnerables ante bacterias como la Propionibacterium acnes, que proliferan en la superficie. Si no se limpian los filamentos se pueden ir alargando hasta parecer vello facial.
Estos pueden convertirse en puntos negros si el sebo se expone al oxígeno, así oxidándose y oscureciéndose. Todas las personas tienen filamentos sebáceos, sin embargo, las que tienen la piel grasa tienden a tenerlos más visibles. Y no pasa nada, pues es algo completamente natural.
IMPORTANTÍSIMO: no extraigas por tu cuenta el sebo de los poros. No es posible hacerlo desaparecer, solo es posible limpiarlo. ¡Te contamos cómo exfoliar la cara paso a paso!
Las pieles más secas también tienen estos problemas, pues la piel muerta se acumula y también obstruye los poros. Y aunque no estén saturados también se verán más grandes debido a su textura áspera.
Tipos de exfoliación
Exfoliación física:
También llamada mecánica, se basa en uso de exfoliantes con gránulos o esponjas y cepillos desprendiendo la capa superficial de tu piel con fricción.
Lo normal es usar micropartículas que sean de determinados tamaños para no dañar la piel con rayaduras. Aún así, es importante aplicarlos con suavidad y no apretar mientras se dan los masajes circulares con el exfoliante.
No se recomienda el uso de exfoliantes físicos de gránulo medio o grande en pieles sensibles, con dermatitis atópica o con acné ni tampoco en las más secas. Si tienes la piel grasa o normal puedes usarlos 1-2 veces por semana. Aún así es preferible que se use siempre un exfoliante con grano de medida pequeña para no rayar la superficie de la piel.
Exfoliación química:
Esta exfoliación es conocida como peelings químicos, no llevan gránulos ni es necesario masajear para que haga su efecto. Entre sus ingredientes están los ácidos o las enzimas que producen esa descamación al aplicarlo, pues no solamente se conocen como "exfoliantes" sino como sérums, mascarillas, tónicos...
Este tipo de exfoliación necesita más precaución: son activos potentes y la piel de la cara es bastante sensible, así que conviene respetar su concentración, su frecuencia y no combinar varios a la vez. De hecho, puedes encontrar algunos productos que se recomienda usar a diario o en días alternos por su baja concentración. Pero siendo sinceras, ¿estás vigilando las concentraciones de los productos que usas? ¿Tienes en cuenta lo que suman cuando usas varios a la vez?
Por favor, lee siempre sus instrucciones para evitar irritaciones. Verás que muchos se recomiendan de noche, porque los ácidos aumentan la sensibilidad de la piel a la luz solar, y que es importante usar protector solar al día siguiente.
Un problema general: el incremento de la sensibilidad
Cada vez estamos teniendo más problemas de irritación en la piel. El 60-70 % de las mujeres dice tener una piel sensible, frente al 50-60 % de los hombres según Miranda A. Farage en el estudio The Prevalence of Sensitive Skin (2019).
Entre los factores que pueden influir están el uso de productos abrasivos que van debilitando la epidermis, la contaminación ambiental, la alimentación pobre en nutrientes, hábitos como fumar o beber alcohol, el exceso de limpieza...
La definición de piel sensible está creada con características muy subjetivas en las que se pone de primero el dolor o molestia. Este sentimiento viene dado por estímulos que de normal no deberían afectar de esa manera y que también están relacionados con las rojeces en la piel.
Según la International Forum for the Study of Itch o Foro Internacional para el Estudio del Prurito (IFSI) en Pathophysiology and management of sensitive skin: position paper from the special interest group on sensitive skin (2020) este comportamiento tan sensible de la piel puede estar relacionado con la alteración de los nervios que están conectados a ella.
Estarás acostumbrada a escuchar que para tus filamentos o tus poros, necesitas exfoliación con ácidos alfahidroxiácidos y betahidroxiácidos. ¿Cuáles son estos? El ácido láctico, salicílico, glicólico... Todos los habrás escuchado muchas veces, se identifican como AHA y BHA.
Se recomiendan usar solo por la noche, ya que aumentan la sensibilidad al sol y, sin protección, pueden favorecer irritaciones y manchas.
Beneficios de una piel exfoliada
Sea física o química, una exfoliación adecuada ayuda a retirar células muertas, a que la piel se vea más luminosa y uniforme y a que tus cremas y sérums se absorban mejor. La clave está en la suavidad y en la frecuencia: te lo explicamos en nuestra guía sobre cómo exfoliar la cara.
El mejor exfoliante natural para tu rostro: GRACE
Ahora que sabes lo importante que es exfoliarte, ¿te animas a probar nuestro exfoliante para la cara? 120 mujeres probaron GRACE durante 1 mes y estos fueron los resultados:

Su fórmula incluye polvo de hueso de oliva recogido post consumo y cera de salvado de arroz, que actúan como exfoliantes naturales, suavizando la textura de la piel y desobstruyendo los poros para más claridad y uniformidad. Mientras que el aceite de ricino y el escualeno vegetal proporcionan hidratación, dejando la piel suave y flexible.
¡Pero no es todo! Está enriquecido con vitamina E y beta-sitosterol, antioxidantes que ayudan a proteger la piel frente a las agresiones del entorno.
Si quieres saber cómo elegir un exfoliante facial natural según tu tipo de piel, te lo contamos en detalle. También puedes ver todas las opciones de exfoliante facial sólido.
Puedes combinar tu rutina de exfoliación también con el jabón de ducha sólido IMPULSE, con una leve acción exfoliante gracias a sus partículas de piel de naranja dulce y enriquecido con vitamina C. Si quieres sacarle el máximo partido, te contamos cómo exfoliar la piel del cuerpo.
¡Con ambos te exfoliarás con ingredientes naturales y sin plástico!
Autora: Nathalia Carrillo Jácome